La Cueva de Altamira, la Capilla Sixtina del Arte Cuaternario

cueva de altamira


En la comunidad de Cantabria, dentro del término municipal de la localidad de Santillana del Mar y a una distancia de unos 2 kilómetros de su casco urbano, encontraremos una cavidad excavada en las rocas, en cuyo interior se guarda una de las manifestaciones artísticas más importantes de la Prehistoria, y que ha tenido una gran influencia incluso en artistas de la época actual. Se trata de la Cueva de Altamira.


La Cueva se halla situada en un prado homónimo, del cual cogió el nombre, y tiene unos 270 metros de longitud. Las muestras de arte rupestre prehistórico que en ella se encuentran están consideradas como de las mejores del mundo. Son más de 14.000 años los que se atribuyen a estas pinturas, declaradas por la Unesco como Patrimonio de la Humanidad.


La cueva fue descubierta a mediados del siglo XIX, concretamente en el año 1868, por mera casualidad, ya que fue un cazador, llamado Modesto Cubillas, quien la encontró, debido sencillamente a que uno de sus perros quedó atrapado en una grieta de la misma. Sin embargo, la noticia no tuvo en aquel momento la trascendencia que merecía, y, de hecho, no fue hasta unos años después, ya en el año 1875, que fue visitada por Marcelino Sanz de Sautuola, un aficionado en paleontología al que Cubillas habló del hallazgo, pero el cual tampoco supo ver en la cueva lo que de verdad escondía.


A los pocos años Sautuola volvió al lugar con el objetivo de encontrar algunos restos óseos, y lo hizo acompañado de su hija María, de 8 años, a la cual se le puede atribuir el verdadero hallazgo de las pinturas, ya que fue la pequeña quien llamó a su padre para decirle que en el techo de la cueva había bueyes. Fue aquél el momento en que quedó al descubierto la majestuosidad del hallazgo, toda una bóveda cubierta por los dibujos de diversos animales.


Altamira


La cueva está compuesta básicamente por un vestíbulo, una galería y una sala, y los dibujos que en la roca se pueden ver son imágenes que representan ciervos, jabalíes, bisontes e incluso caballos, con unas excelentes técnicas artísticas, tanto en el dibujo como en la pintura y grabado. Se usaron para colorearlos pinturas naturales ocres y rojas, y las figuras están contorneadas en color negro.


El prestigioso escultor inglés Henri Moore dijo de la Cueva de Altamira que era la “Real Academia del Arte Rupestre”, e incluso ha sido calificada como “la máxima representación del estilo creador del hombre”, destacando además en sus pinturas el tratamiento de la forma, el naturalismo, la tridimensión de algunos de sus dibujos, el aprovechamiento del soporte sobre el cual se encuentran éstos, y, por supuesto, la abstracción y el simbolismo, muy importantes ambos.


Volviendo a la distribución de la cueva, el vestíbulo, en el que antiguamente entraba luz natural, antes de tener lugar un derrumbe en ella, se supone que fue la parte habitada de la cueva a partir ya del Paleolítico superior. En este vestíbulo se han llevado a cabo distintas excavaciones arqueológicas, en las cuales se han hallado algunos restos que nos ayudan a conocer más la forma de vida de quienes en la cueva habitaron durante generaciones.


bisontes altamira


Una de las principales partes de la cueva es, sin lugar a dudas, la gran sala, cuya bóveda, con unas dimensiones de 18 metros de longitud por 9 metros de anchura y una altura que oscila entre los 110 y los 190 centímetros, está cubierta por un gran conjunto de pinturas polícromas, tan atractivas desde el punto de vista artístico que el lugar recibió el nombre, otorgado por el arqueólogo francés Joseph Déchelette, de “Capilla Sixtina del Arte Cuaternario”. Otros muchos son los apodos que se dan a esta gran sala, entre ellos “Sala de los frescos”, “Sala de los animales” o “Gran sala de los polícromos”.


Existen además en la cueva otras salas y galerías, en las cuales se han encontrado también algunas manifestaciones artísticas, que sin embargo no alcanzan la trascendencia e importancia de las que se encuentran en la gran sala.


Las pinturas rupestres de Altamira han influenciado a un gran número de artistas posteriores, entre ellos los conocidos como pintores “de la Escuela de Altamira”, entre los cuales encontramos algunos tan prestigiosos y conocidos como los catalanes Joan Miró i Antoni Tàpies, el canario Manolo Millares o el italiano Mario Merz. También podemos situar entre ellos al mallorquín Miquel Barceló, quien declaró: “Cuando visité por primera vez Altamira pensé, ha sido como volver al origen, que es el sitio más fértil. Creer que el arte ha avanzado mucho desde Altamira a Cézanne es una pretensión occidental, vana”.


Uno de los problemas que ofrece la cueva es el de su conservación, un tema que en muchas ocasiones ha levantado polémica. Desde que fue descubierta, el aire procedente del exterior empezó a provocar que la temperatura y la humedad, que habían permanecido estables durante miles de años y de ahí la perfecta conservación de las pinturas, empezara a oscilar. Ello, unido a la gran afluencia de personas, cientos de miles, que entraban en la cueva, desestabilizaron el lugar, afectando a las pinturas, que empezaron a dar muestras de deterioro. Ello provocó que en los últimos años las cuevas hayan sido cerradas al público y reabiertas en distintas ocasiones, o restringiéndose las visitas a las mismas en gran manera.


En el año 2001 se abrió junto a la cueva el Museo Nacional y Centro de Investigación Altamira, en la que se construyó una réplica exacta de la misma tal como era hace 14.000 años, con una reproducción de las pinturas de la bóveda, realizadas con las mismas técnicas que usaron los verdaderos autores en la Prehistoria.


Museo de altamira


Terminaremos con unas palabras pronunciadas por Pablo Picasso después de una visita a la cueva: “Después de Altamira, todo parece decadente”.


Alojamientos cercanos


Posada La Hijuela: Se trata de un agradable hotel rural en el que tienen alojamiento para 28 personas, y que se ubica en la localidad de Santillana del Mar. Ofrece confortables habitaciones con baño y televisión, y zonas comunes como amplios salones y unos extensos y vistosos jardines con zonas de césped y coloridas flores.


Palación de Toñanes: Es un majestuoso edificio de piedra convertido en hotel rural, que se halla en el término municipal de Santillana del Mar. Dispone de 32 plazas, repartidas en cómodas habitaciones dobles, todas ellas con baño, televisión y conexión a internet. Cabe resaltar su restaurante, especializado en cocina cántabra.

Read More

Ruta de las Norias de Abarán en Murcia

ruta de las norias murcia


En la comunidad de Murcia, y a una distancia de 40 kilómetros de su capital, la ciudad de Murcia, encontraremos, a orillas del río Segura, el municipio de Abarán. Se trata de una localidad perteneciente a la comarca de la Vega Alta del Segura, ubicada en un bello entorno natural, junto a la Sierra de la Pila y la Sierra del Oro.


En el territorio que actualmente ocupa el municipio han existido, a lo largo de los siglos, un gran número de asentamientos humanos, pertenecientes a las distintas culturas que han vivido en nuestra geografía, como los iberos, los romanos o los árabes. De hecho, se tiene constancia gracias al descubrimiento de importantes yacimientos arqueológicos encontrados, que ya en la Edad de Bronce la zona se encontraba habitada.


El paso de todos estos pueblos ha dejado su huella en la localidad, que dispone de un importante legado histórico, y en la que podemos contemplar obras como su Iglesia de San Pablo, el Puente Viejo, su Ermita de San Cosme y San Damián o el Santuario de la Virgen del Oro, situado en la Sierra del mismo nombre, y que es la patrona del municipio.


Sin embargo, Abarán se caracteriza sobre todo por hallarse ubicadas, dentro de su término municipal, cuatro de las únicas siete norias que se conservan actualmente en la comunidad murciana, y que despiertan un gran interés no sólo etnológico sino también turístico.



Las norias, que constituyen parte de la herencia que los árabes dejaron en estas tierras, tenían como objetivo el poder regar las tierras que se encontraban a una y otra orilla del río, para conseguir lo cual elevaban el agua a niveles más altos. Así, ambas partes del río, en las que se encuentran sus fértiles huertas que tanta fama han alcanzado debido a sus frescas verduras, hortalizas y cítricos, podían recibir agua al mismo tiempo. Como curiosidad, cabe saber que la palabra noria procede del vocablo árabe “naura”, cuyo significado es “la que llora”.


Estos ingenios hidráulicos permitieron que los agricultores pudieran realizar sus tareas con mucho menos esfuerzo, ya que antes de su aparición usaban, para elevar el agua, una pértiga muy larga, la cual basculaba entre el lugar en el que se encontraba el agua, fuera el río o el pozo, y el punto al que el agua tenía que llegar, lo que suponía un gran esfuerzo físico. También usaban a veces la tracción animal, conocida como “norias de sangre”.


Actualmente, son muchos los senderistas y excursionistas que llegan a Abarán para realizar la llamada “Ruta de las Norias”, un agradable e interesante recorrido que, además de dichas construcciones, nos permite conocer los bellos parajes que rodean la localidad y descubrir rincones con un gran encanto.


Noria grande abaran


La ruta empieza en la misma localidad, ya que la primera de las cuatro norias que forman parte de la misma es la llamada Noria Grande, que se encuentra en el núcleo urbano, actualmente dentro de un parque junto al río, conocido como Parque de las Norias. Está considerada como la noria más grande que se puede encontrar en todo el continente europeo, siendo su diámetro de casi 12 metros, y pudiendo elevar 25 litros de agua por segundo. Lo que sí es seguro es que es la más grande de nuestro país de todas las que se encuentran actualmente en funcionamiento. Es de hierro y madera, y fue reconstruida en el año 1951.


A una distancia de tan sólo 600 metros de esta noria, encontraremos otra, la conocida con el nombre de Noria de la Hoya de Don García. Si la anterior es la más grande de nuestro país, ésta está considerada como la más bonita de toda nuestra geografía. Rodeada de huertas, hace 20 años que dejó de estar en funcionamiento. Construida en el año 1818 con hierro y madera, tiene un diámetro de 8´20 metros, y puede levantar 42 litros de agua por segundo. Al igual que la Noria Grande, fue reconstruida en el año 1951.


Noria de Candelon abaran


Cabe comentar que muy cerca de la Noria de la Hoya de Don García podemos visitar un lugar muy peculiar, y muy recomendable. Se trata de El Menjú, situado junto a un meandro que forma el río Segura, un paraje que antaño fue una gran finca, por donde hoy podemos pasear, detectando enseguida la atmósfera de misterio y de magia que parece envolver el lugar, un ambiente que podríamos calificar de nostálgico, y que aún conserva algunas estatuas clásicas, bancos de azulejos y otros elementos, como la Fuente de la Diosa Aretusa, de una gran belleza.


Partiendo de la Hoya de Don García, después de cruzar la pasarela bajo la cual discurre el río Segura, encontraremos nuestro siguiente objetivo, la Noria de Candelón. Data del año 1850, y es metálica. Situada en la llamada Acequia Charrara, conduce el agua hasta una balsa cercana. Fue reformada en el año 1968, y se encuentra en un atractivo paraje natural que lleva su nombre.


Veremos un camino flanqueado por huertas, que deberemos bajar hasta llegar a la siguiente noria, la cual lleva el nombre de Noria de la Ñorica, a la cual se ha llamado de esta manera, como podemos suponer, por tratarse de la más `pequeña, con 5 metros de diámetro. Es una noria metálica que, al igual que la Noria de Candelón, coge el agua de la Acequia Charrara, regando el Barranco de Chelo y Jacintón.


Las otras tres norias existentes en la comunidad murciana se hallan en las localidades de La Ñora, Llano de Molina y Alcantarilla. Cabe destacar que la que se ubica en esta última localidad está declarada Monumento Nacional, datando del siglo XIV, y actualmente ubicada en el Museo de la Huerta del municipio.


Alojamientos cercanos


Casa Rural La Perlica de la Parra: Se encuentra en la localidad de Cieza, a tan sólo 6 kilómetros de Abarán. Con capacidad para 6 personas, ofrece confortables habitaciones, y en el jardín dispone de una zona de barbacoa.


Casa Rural Carretero: Esta típica vivienda murciana se encuentra en las afueras de la localidad de Mula, a menos de media hora de Abarán. Dispone de 2 apartamentos de 6 plazas y uno con capacidad para 2 personas, con zonas comunes como un bonito jardín, zona de barbacoa y piscina al aire libre.

Read More